lunes

Doble Ss.

La noche está vacía seca defraudada, miro hacia las estrellas y todo es un escenario sin limite ni degradación, parece ser que los colores complementarios se extinguieron hace décadas.
Amanece pausadamente un sol inmune frente a la luna que ciega.
He paseado bajo eclipses y también sobre ellos…cambios, más cambios que continúan sin ser lo que fueron. Solo se vuelven algo distintos… Pero cuando las manillas del reloj retornan su recorrido se escucha de fondo un nunca más…Los días me aterran los años me enloquecen.
El universo matizado se puede ver desde distintos puntos de la manzana, verde, viejo, buscado, eterno, autista y sin sueños.
Gente del otro hemisferio, gente y más gente que se confunde de interior usando uno forzado. Un modelo vulgar.
El contraste del pasado con el regreso del futuro me quema y abate, no comprendo un destino, no atiendo a eso que establecieron los reencarnados, me pregunto si existirá algo más…Algo más que eso que puedo ser o que mi mente puede entender.
Extraterrestres me contemplan llamándome extraterrestre, yo diviso a los extraterrestres susurrándoles extraterrestres. He juzgado. Me han juzgado. Estamos fabricados del mismo metal de hielo y yo me pregunto si existirá algo más, si los conceptos e instintos podrían dejar de ser por un momento…¿Imaginas? Si…Yo si.
Se hablar sola, todos sabemos hacerlo…¿Hablar es decir todo sin pensar en lo que estas diciendo? Seriamos unos subconscientes divagando por las afueras de la atmósfera con miedo sin saber su significado y con idioma gestual, las palabras y mentiras se extinguirían…las malas personas también.


17 años.

La Imaginación.

Viajo a través del fantástico mundo de los sueños interminables
cuando estoy sentada en el bus mirando las calles.
donde los árboles son rosas y la lluvia es de purpurina fucsia
donde las avenidas toman nombres como
levántate con la ilusión de que va a pasar lo que tu quieres que pase
me tomo un café con galletas y después sonreiré aunque nadie lo entienda,
las carreteras son interminables pero el trayecto es corto porque lo he creado así
entro a una tienda y no existe ni el dinero ni el capitalismo solo personas
camino bajo las músicas que hablan el idioma que entiende el corazón
los números son una excepción porque las cosas exactas son inexplicables e incomprensibles y resultan vulgares,
mantengo una conversación profunda con los desconocidos sin miedo a nada
la tierra esta invadida de piruletas con espirales de formas asimétricas y luz
el tiempo el ascensor y el amor te esperan,
los sordos te escuchan cuando susurras,
los sonámbulos caminan de espaldas chocándose los pies,
los cuerpos son montañas que explotan,
el fuego y la pasión son volcanes en erupción y arrasan con todo aquello que necesita ser arrasado,
no existe el aburrimiento porque juegas a la imaginación,
actúas delante de unos hechos inventados que perfectamente podrían ser reales,
no venden disfraces porque vamos desnudos con un poco de tacón,
las ideas son fantasmas que no dan pánico sino reflexión,
los acantilados sirven para volar y dejarse fluir,
el desorden es la moda porque crea una armonía distinta y destruye el concepto de belleza,
lo tipico no se imita,
la mímica no existe porque el lenguaje no verbal predomina frente a la lectura de labios…los labios solo existen para saborear el chocolate y los besos,
los abrazos surgen, a veces veo núcleos de gente abrazándose…
y sigo mi camino sonriendo verificando que todo es como mi imaginación quiere que sea.
Observo unas letras en movimiento que me indican por donde voy…Debo bajarme del bus, me levanto, me quito los cascos, me miro en el reflejo del cristal dándome un leve repaso, pulso un botón, se abren las puertas y me voy.

17 años.

Arlequín.

Quiero plagarte la tierra dorada de estrellas fugaces antes de que pronuncie tu nombre por ultima vez.
Te vas, te vas tan lejos, que dudo volver a soñarte más, quizás seas nombre en uno de mis más quebrados cigarros, quizás y solo quizás me beses sabiendo que no vas a verme más y ese beso se haya clavado tan profundo que deje de ser discreto.
 Puede que te extrañe viéndote todos los días en ese paseo de sombras y músicas que retumban a lo lejos y que me obligue a olvidarte para no tener que no decirte adiós.
Tal vez algún día vengas arrepentido diciendo que me quisiste un poco...Y puedas descubrir que cuento las veces que lloras al día, que se de tu familia, que conozco todos tus miedos, tu forma de vestir y como combinas los colores, que noto tus miradas más ocultas, que admiro tus ganas de vivir, tu espíritu joven rebelde, tus ganas de aprender, que conozco el nombre de aquella personas a la que mas amas, los labios que tocas, todo aquello que queda mudo pero existe...Quien sabe si se mas de ti que tu mismo. Tal vez todo esto te sorprendería o tal vez no. No lo sé. No sé como te conozco tanto sin que me hayas dado la oportunidad de hablar contigo.
Tal vez te observe, sin esperanzas, sin ganas de hacerlo. Tal vez deteste observarte o tal sea lo que hace que encuentre mi propio reflejo.
Tal vez haya llorado por ti mas de lo que imaginas, tal vez sepa como eres sin tu saber quien soy yo, tal vez me hayas utilizado y tal vez fuera bonito.
Y si, ojalá lo hubiera sido. Yo quise que me quisieras, pero nunca me lo oíste decir.
 Es justo no habértelo dicho, no te lo merecías, sincerémonos.
Pero yo tampoco me merecí esto. No me merecí que me olvidases, no me merecí ser tu esclava sexual, no me merecí tu ausencia cercana, no me merecí que no me mirases más.
Tus besos me dan absolutamente igual, al fin y al cabo unos labios se pueden volver a probar.
 Yo solo quise importante un poco. Un poco, nada más.
Pero tu no has querido conocerme, y...¿Sabes qué? Que te agradezco que hayas sido así conmigo. Así de frío, así de distante, así de débil, así de egoísta
Porque yo tal vez antes hubiera aprendido a quererte, hace un rato, de hecho, estaba dispuesta ha hacerlo, pero ahora ya no quiero conocerte mas de lo que ya lo he hecho, después de todo lo que se...No quiero saber más de ti.
No quiero conocerte nunca más.

15 años.

sábado

Títeres de cristal

Quisiera que entendieses mi realidad
por eso te ofrezco mi mundo irreal
aquí lo ilógico se transforma en lógico
lo esencial para los demás está des coordinado
o valorado desde un punto excesívamente idealizado.
La mitad de lo inventado no existe
porque aún está por inventar
quizás sea una realidad verdadera pero tapada,
íntima, única y profunda...
Su nocturnidad en las horas de claridad
hace que no pueda ver el Sol
pero los ciegos escuchan lo que no ven
y oyen lo que sienten
mientras la oscuridad les aisla de la luz
que un día se reflejo en su corazón.
Al no dejar que descubran mis lágrimas brotar
para que estas no surjan en nadie más
aguardan en mi urna de cristal cerebral
si se derramasen por fuera y vaciasen lo de dentro
las marionetas dirigidas
podrían ver el daño que me infringen
a través de sus gestos
que en su aparente fachada
no dicen ni todo ni nada
pero luego con un lápiz te dibujan ahogada.
Mi conclusión es que las palabras
sólo sirven para engañar a los sentimientos
y los sentimientos son a la vez
tan frágiles y sin fundamento
que se dejan manipular
Pero un títere...
NO es dirigido eternamente por el mismo humano,
porque ni los humanos somos constantes
ni los títeres somos de metal
las manos se cansan de guiar
con el paso de los años,
pero las marionetas al no ser dirigidas...
SE CAEN!

martes

Transexual

Su manera de pensar se contradice con su cuerpo equivocado.
Siente como tú y yo sentimos, no lo olvides.
Las mismas emociones vistas desde su hemisferio tapado.
Es consciente de manifestarse como lo que verdaderamente es
pero no le importa que le digan lo extraño que puede parecer.
Le miran pieles vestidas de hombres…y el se sonroja
pero le entristece saber que no le pueden llegar nunca a amar.
Es inocente de lo evidente pero teme mostrarlo.
no quiere que la situaciones y las personas cambien,
tampoco le gustaría que se alejasen de el.
Llora asustado de ser si mismo, cada tarde en aquella habitación
que para el es su prisión derretida y hermética.
Quiere regalarle al exterior lo que ha ocultado. Ella.
En la escuela estaba siempre rodeado de chicas
con las que compartía las mismas afinidades
los mismos gustos.
Admiraba a su muñeca, la de tacones de cristal.
Él la acariciaba el pelo susurrándola que quería ser igual…
Años mas tarde el fue el siendo ella.
Estaba en las nubes del cielo
cuando subía al escenario y sus faldas volaban.
Se había aceptado a sí misma.
Tras las rejas del miedo
su madre le conto que le había visto,
en aquel desfile nocturno, aquel rincón sonámbulo.
Ella no respondió nada.
Pero no hizo falta…Su madre le abrazo.
Para ella el amor era de colores,
vivos, alegres, dulces
se enamoraba de un alma
de una persona abstracta
no de un cuerpo.

13 años.

jueves

Toxiccerebral.

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Me da grima caminar de puntillas y escuchar esos susurros entreabiertos. De palabras que no saben lo que dicen y ni si quiera a quien se lo cuentan.
Me siento devastada y perdida en un reloj de arena efímero y un cuchillo se desliza por mis pies amartillados para sangrar descargar y derramar lo único que me queda de quien fui cuando aún sufría.
Me estoy transformando en algo sin sentimientos, sin mitad ni éxtasis, sin remordimiento de no autocontrolarse, de no tropezarse porque ya estoy enterrada y ocupo el espacio que otras esencias deberían ocupar por mi.
No le encuentro sentido a relacionarme con los demás pues son esponjas que absorben y sueltan todo sin llegar a alcanzar sus sueños miserablemente mientras se van pudriendo con el vapor que se derrite en sus aires vertiginosos que ni siquiera ellos mismos respiran.
Soy una apática trastornada sin un abecedario descifrable a la que no le importa ni nada ni nadie de su alrededor ni siquiera si misma maquillada de ganas de vivir.
Me doy vergüenza cuando mendigo amor a aquel elemento anclado en las melancolías que se ha creado el solo, para que intentar cuando el resultado se va a reducir a matar unos labios agrietados y un lo siento más.
Si por lo menos sirviese para algo entonces podría tener utilidad, un sentido, una lógica, unos ojos sin necesidad de mirarse a los espejos inventados del rincón de los infiernos.
El mundo giraría y atravesaría cada estrella de oro, viviría en un paraíso atonal y me resbalaría el agua estremecida y azul de las virutas de nieve por mis brazos semiabiertos con ganas de amar y de volver a revivir todo lo que existió en otras mentes atrás.

17 años

martes

Pour toi, une grand-mere precieuse.

1 año, 6 meses y 20 días y es ahora cuando tomo la valentía o cobardía de dirigirme hacia ti pues ya estoy mejor. Pero no hay día en que no me acuerde de ti. Ni uno, lo prometo.
He sido egoísta al no querer ver lo que ante mis ojos se mostraba. Tu. Te hacías débil, delicada, con espinas de escombros, frágil, suave, con ganas de seguir pero con todo acabado, con ganas de empezar pero con terror a lo desconocido.
Mientras tanto a mí me sobraban las ganas de continuar, de crear, la fuerza, el brillo en mis ojos, el nácar de mis piernas, la suerte, la fragancia del tiempo, el desorden y el caos de la naturaleza armoniosa.
Me sobraba todo aquello que conseguí contigo y que nunca hubiera obtenido antes si tu hubieras existido en mí.
Pasaste por mi mundo durante 15 años. No podía pedirte los 16 aunque solo faltasen unos días pero créeme, se que lo intentaste para pasar mas tiempo a mí lado, para seguir anudándome aun habiendo perdido parte de ti, trastornada y sin observarte a ti misma, con ganas de querer, ganas de no caminar hacia el destino y luchando contra el universo contra la naturaleza y las palabras, contra el sonido y contra el retorno de la marea alta. Pero no pudo ser.
Luchando hasta el final con las alas descosidas, con los labios agrietados y manchas. Tu final. Lo decidiste, o…puede que no, espero poder saberlo en alguna ocasión.
Recuerdo el día en que me despedí de ti. Fue un presentimiento frío y seco, una sonrisa fingida con un adiós entre lágrimas y un vacío tembloroso.
Dos días antes de que pasara mí madre y yo te compramos un puzzle que constaba de 9 piezas, para que practicases tus habilidades y no pensases en oscuro
Tú dormías sin dejarnos ver tus ojos. Mis ojos.
Fuimos a verte con desgana pero ahora daría lo que fuera por volver a estar a tu lado. Ese momento se me deslizo de entre los brazos por imprudente, por infantil, por juventud, lo deje ir.
Te despertaste dejándonos ver tus preciosos ojos ya devastados y cansados de tanto mirar. Nos conociste, una vez más y la última en mi caso.
Con el esfuerzo de respirar atada a mil cables intentaste hacer el puzzle y mi madre y yo nos gritábamos sin respetarte, sin respetar nada.
-No me gusta que discutáis. Siempre estáis igual-
Y esa frase fue la más elegante que nunca me dijeron. No habías encajado absolutamente ninguna pieza e incluso las ponías del lado contrario. Tu mente se había fugado pero tu corazón aún estaba ahí y no, ¡no lo escuchamos! porque a día de hoy seguimos discutiendo hasta que yo me acuerdo de ti. De una flor marchita que brillaba mucho más que las vivas mates.
A la hora de despedirnos todo fue tan distinto…Yo lo había comprendido todo .Esta vez no fueron dos besos de tradición, fueron dos besos con cariño, un abrazo profundo y un te quiero que yo no suelo pronunciar.
Se me derramó una lágrima y rápidamente la hice desvanecerse. No quería que te preocuparas más por mí. Ya no.
Te sonreí sin ganas de hacerlo y dije adiós.
-Es el final y ella lo sabe.-comenté a mi madre bajando muy despacio los escalones.
Ella me contesto que la flor marchita parecía que en todo momento iba a caer pero que nunca lo hacía.
Llegó el día.25 de diciembre del 2009.
-Ha muerto. La noche de nochebuena no te lo comunicamos antes para que no lo pasarás mal hasta hoy. La abuela y ella se gritaron, se sentó y dijo que se iba a morir,(pero eso siempre lo decía) paró su corazón aun teniendo pulso y le hicimos el boca boca. Pero ya se había ido-
Yo rompí a llorar, echa trizas, devastada por el trágico infinito, buscando el amor que te debía de haber dado antes de perderte.
Fuiste la que me crío, por la que me ponía triste cuando marchabas sin besarme, la que me ha hecho feliz, la que ayudó a mi madre cuando ella estudiaba en la universidad, la que jugaba conmigo cuando me sentía mal y empapabas los paños en agua helada.
Fuiste.
La lluvia estremecedora y melancólica acompañaba los sentimientos de la tarde.
Tu cuerpo, a través de dos cristales. No pude ver nada más, ninguna expresión en tu rostro, ningún gesto ni ningún movimiento de manos. Solo unos labios curvados en dirección a la gravedad.
Mientras tanto de reojo tenía que soportar como gente que no sabía nada de ti estaba haciendo el paripé por quedar bien, hablando de recetas de cocina y de lo guapos que estaban sus hijos.
El funeral fue rápido, enterraron una flor hueca pero con su fragancia descabellada entre el arco iris.
Enriqueta Izquierdo. Podía leerse mientras caías en una caja encerrada aún teniendo claustrofobia.
Pero no, esta vez no se escuchó ningún miedo ni ninguna queja por tu parte.
Solo las lágrimas guiadas entre suspiros y pensamientos que trataban de huir.
Caras desconocidas me abrazaban, incomprensiblemente y con sus ojos me decían lo siento, como si pudieran cambiar con sus sílabas los hechos, cómo si algo de lo sucedido no fuera a marcarse en mi vida.
Soñé tantas veces contigo y me decías tanto en tan pocas palabras…y sé que no te olvidaste aún de mí, se positivamente que nunca lo harás y yo tampoco. Espero volver a verte sea donde sea con forma o sin forma, pero verte.

17 años.