martes

Sin nadie al piano.

 

Susúrramelo. Susúrramelo lento. Dime que algo nuevo va a pasar.
Dime que mis soberbios labios dejarán atrás las huellas.
Que la niebla ya no desdibujará mi mirada clavada en tus noches.
Noches pensantes de dramáticos guiones que quedan inacabados.
Noches que pasan y traspasan el límite de los deseos y estímulos.
Susúrramelo. Susúrramelo desquiciado.
Como un esquizofrénico sin abismo, sin sentimientos ni apariencia.
Tan alto que retumbe en mi alma y desnude mi piel de mármol fusilado.
Piénsame y déjame hablarte, diciéndote todas esas cosas que callo
Aguardo aquí, con el miedo y la desidia a ser nocturna y chocarme con tus manos.
Susúrramelo. Susúrramelo a lo lejos.
Mis pies se mueven indecisos caminando por este desierto enjaulado.
Y encuentro tus huellas, sedienta de tus labios
Y el sol renace de la niebla y tus noches se fijan en mis pupilas con millones de respuestas
Días sin guionista, sin nadie al piano, sin preguntas ni expresión aparente
Días ausentes entre tus ojos y los míos, tu boca y la mía.
Días ocultos trás noches apasionadas.


18 años.

No hay comentarios:

Publicar un comentario